martes, 8 de enero de 2013

Como aflorar y fomentar el liderazgo dentro de las organizaciones

Es un placer iniciar la publicación en este blog con unas reflexiones sobre cómo promover el liderazgo dentro de las organizaciones, reenfocando los recursos que ya se invierten en actividades de voluntariado e involucración social de los empleados.

Tradicionalmente el liderazgo se ha desarrollado a través de tres caminos: la vida misma, mediante acompañamiento profesional y en el aula.

Las vivencias personales y profesionales basadas en el aprendizaje por ensayo y error es la vía históricamente más utilizada, sin embargo no está exenta de limitaciones como el tiempo de aprendizaje o las oportunidades para experimentar, innovar y evolucionar.

A través de la formación se adquieren competencias, capacidades y habilidades para el desarrollo del liderazgo, sin embargo existen ciertas limitaciones como el tiempo, el espacio, pero sobretodo la falta de contacto con la realidad para impactar sobre ella o transformarla.

Por último, los procesos de acompañamiento personal si bien tienen un impacto directo a corto y medio plazo, el alcance en cuanto al número de beneficiarios a impactar es uno de los principales obstáculos.

Los retos de futuro a los que se enfrentan las empresas, exigen más que nunca promover que el liderazgo se impregne en toda la organización. Debe por tanto dejar de ser sólo una opción para la Dirección, para convertirse en una realidad para todas las personas que forman parte de la organización.

Por otro lado, los momentos actuales de restricciones presupuestarias exigen trabajar desde dentro de las organizaciones más que desde arriba, o desde fuera para asegurar los resultados de la forma más eficiente.

Conciliar estos aspectos, implica buscar nuevas fórmulas innovadoras que permitan realizar más con menos. En este sentido, integrar el aprendizaje y el acompañamiento en las actividades de voluntariado corporativo que realizan de forma habitual la mayoría de las empresas, se está empezando a revelar en aquellas empresas que están reorientando sus actividades de voluntariado corporativo como una estrategia de éxito que permite mejorar la visión, el liderazgo y la comunicación de los profesionales a la hora de resolver los retos empresariales.

Más allá de los resultados, que se consiguen con las actividades de implicación social de los empleados -cohesión, vinculación con el proyecto, motivación…-algunas empresas han empezado a descubrir los beneficios que aportan estas actividades desde el punto de vista de la gestión de los recursos humanos, a través de la adquisición de nuevas habilidades para el desarrollo profesional.

No hay comentarios:

Publicar un comentario